Te presentamos cinco de los autos de carreras más bellos que
se hayan fabricado. De distintas épocas y de distintas nacionalidades, todos
tienen algo muy especial en su estética que los hace inolvidables.
Las más destacadas son: Las vías que se utilizan para el Rally se utilizan habitualmente para el tráfico rodado. No son áreas restringidas como podría ser un circuito. Los coches toman la salida de uno en uno y compiten contrarreloj. Los coches de Rally deben ser aptos para circular por vías públicas ya que en los tramos de enlace serán un vehículo más en el tráfico ordinario. Por ello deben estar matriculados, asegurados y contar con todos los elementos obligatorios de cualquier turismo (rueda de repuesto, intermitentes, faros…). Precisamente por eso, el piloto debe tener permiso de conducir y estar en regla. Dentro del coche van 2 personas: piloto y copiloto. Cuando en Rally se habla de “participante” se refiere al trinomio vehículo + piloto + copiloto.
Diseñado por Neil Oatley y motorizado por un Ford V8 HBD7 3.5, contaba con una transmisión semi-automática, suspensión activa y sistemas de control de tracción. Con el monoplaza, Senna ganó en Interlagos, Donington, Monte-Carlo, Suzuka y Adelaida. El brasileño terminó segundo en el campeonato por detrás de Alain Prost.
Además de completar un recorrido de 127 km, los participantes debían de cumplir una serie de curiosos requisitos para resultar vencedores de la competición La primera de la carrera de la historia no fue sólo una competición de velocidad, fue un concurso convocado por un periodista de «Le Petit Journale», Pierre Giffard, que decidió organizar un certamen automovilístico que ofreciera al mundo el desarrollo del sector del automóvil en Francia La iniciativa surgió realmente en 1893, cuando a Giffard se le ocurrió convocar un concurso para ver cuál era el mejor coche de la época en los albores del automovilismo. Al certamen se presentaron un total de 102 vehículos de los cuales sólo 21 cumplieron todos los requisitos necesarios para tomar la salida un año más tarde. Así, el 22 de julio de 1894 se celebró «La carrera de carruajes sin caballos», en la que además de un recorrido de 127 kilómetros entre París y Rouen, se valorarían otros asp...
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